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¿Cuál es la diferencia entre reciclar y reutilizar?

Debido a la gran cantidad de residuos que se han generado en los procesos de producción en los últimos años, mucho se ha discutido sobre cuál es la mejor manera de gestionarlos. Empresas, gobiernos y ciudadanos se han involucrado en esta discusión para entender los retos que cada sector enfrenta y las acciones que se pueden tomar en conjunto aún cuando tienen objetivos opuestos.

Uno de los temas más controversiales ha sido el de escoger qué opción es mejor entre reciclar y reutilizar para gestionar o eliminar los residuos dentro de las organizaciones. Aunque a simple vista es una cuestión que no tiene tanta complejidad, es importante diferenciar y definir estos dos conceptos para entender mejor su relación:

  • Reciclar: consiste en la separación y recuperación de materiales usados y descartados que pueden volver a transformarse en materia prima e incorporarse nuevamente en el proceso de producción. 
  • Reutilizar: consiste en darle un segundo uso a un producto independientemente de si será usado con la misma frecuencia o función.

Si bien ambas actividades son totalmente diferentes y fáciles de entender, analizar casos reales será la mejor manera de comprender cómo funciona cada una de ellas:

Desde hace un tiempo, el uso de botellas retornables ha resultado ser una excelente forma de contribución para la sostenibilidad, pues una sola botella puede ser utilizada hasta 20 veces antes de convertirse en un residuo para su reciclaje. Para este proceso, se deben recolectar las botellas y someterlas a una evaluación, y determinar si pueden enviarse a procesos de reciclaje (de acuerdo a si tienen defectos graves) o si deben devolverse a fábricas para ser desinfectadas y puestas nuevamente en el mercado. 

Los fabricantes de las bebidas más consumidas en el mundo ya están invirtiendo en este sistema y animando a los consumidores a ser parte de este. Además de beneficiar al medio ambiente, las empresas también están reduciendo sus costos de producción. La cantidad de dióxido de carbono (CO2) emitido y la energía empleada en la fabricación de estas botellas, es hasta un 50% menor en comparación con las botellas PET no retornables. También al reutilizar una botella, se están evitando fabricar otras 19. 

Con este ejemplo nos damos cuenta que reciclar y reutilizar no son formas competitivas de eliminación y gestión de residuos. Por el contrario, son formas complementarias de destino que deben mejorarse logística y tecnológicamente.

Otra propuesta interesante para la gestión de residuos son los programas de Simbiosis Industrial. Estos programas actúan en cierto modo como intermediarios para crear colaboraciones innovadoras entre empresas, encontrar nuevos modos de usar los recursos y aumentar los ingresos, y reducir al mismo tiempo los residuos y los costes asociados.

Tanto reciclar cómo reutilizar son buenas prácticas para gestionar los residuos generando beneficios ambientales, sociales y económicos.

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